sábado 24 de diciembre de 2011

Fatboy Slim Vs. Alejandro Fernandez!!! Coincidencia???

Alguien bastante observador se topó con el video de Alejandro Fernandez (que para los que leen este blog espero que como yo, sepan muy poco de quien se trata) y notó unas "extrañas coincidencias" entre el video de "weapon of choice" lanzado el año 2000 por el grupo - o deberiamos decir el Dj -  electronico Fatboy Slim (magnifico video protagonizado nada menos que por Christopher Walken) y el video para la cancion "Eres" lanzado el 2008 (interpretado por el actor Jesús Ochoa) del cantante mexicano de balada ranchera Alejandro Fernandez, archi famoso entre otras cosas por ser el hijo de un icono de la cancion ranchera: Vicente Fernandez.

El video es bastante elocuente y se los dejo para que juzguen por ustedes mismos.

PD: los comentarios adcionados en el video no admiten excusas.

Saludos a todos

martes 20 de diciembre de 2011

Mamá Soy Demente – 49 Dias Jugando en el Inconsciente [Reseña]

Calificacion
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A alguien escuché decir que la diversidad no está hecha de prejuicios y que el camino hacia la evolución es la adaptación. Trasladándolo al ámbito melodioso, pienso que el horizonte que limita la experimentación musical está tan lejos o tan cerca como queramos mirarlo y de allí parte nuestra capacidad de disfrutar y abstraernos con la enrevesada y maravillosa música.

El dueto “Mamá soy Demente” ha bebido de las mas diversas fuentes musicales para crear este disco, procurándolo como un licuado aniquilador de ‘etiquetas superfluas’ y ofreciéndonos cual abanico de naipes: electrónica, pop, rock, indie, folk, y hasta soplos metaleros en una sola cápsula. Escoge una carta, voltéala y aprieta play.
‘49 Días Jugando en el Inconsciente’ se titula esta segunda obra discográfica del dueto guayaquileño, con un poco más de mixturas y producción, al escuchar este álbum me encontré con un collage riguroso de infinitas formas; intrincado, rebelde, paradójico. La demencia no admite sensatez y al parecer es la única razón clara que tienen “Jolgorio Vocal” (Dennis Darquea) y “El Ermitaño” (Carlos Bohorquez) al momento de armar estos rompecabezas musicales. La psiquis no halla su verdadero lugar dentro de este universo sonoro creado en estos “49 Días Jugando en el Inconsciente”.

La primera vez, te sorprendes y disfrutas; la segunda vez apuestas a identificar cuantos instrumentos suenan por aquí y por allá, la tercera vez quizá solo quieras instintivamente escuchar este álbum una cuarta o una quinta vez.

El single “Eva, suelta las tarántulas” juguetea con un art-rock en estado embrionario y un folk inaudito, un tema de apocalipsis encerrado en una rítmica sedosa, cuyas liricas hacen que digas: que perfecto es el terror. “La Salsa de Marte” mezcla rock y sonidos de trópico, algo de funk y un poco de misticismo extraña receta como para asombrarse y mover el cuerpo.

Bendita modernidad que nos das canciones como “La Píldora de Shi” y “Adentro” sencillas etéreas, rápidas y directas, que gracias a su métrica, efectos electrónicos, y construcción accesible se muestran resplandecientes y logran dejarte sonriente sin apremio, de una manera tan espontánea como natural es escucharlas.

‘Mamá Soy Demente’ va constituyéndose en una de las propuestas mas vanguardista hechas en Ecuador, y temas como “El Despertar” o “Lame el Rayo” son fehacientes pruebas de ello, hechas con algo de indie, loops, contradicciones y metáforas.

Si el inicio era cadencioso en la mitad del viaje encuentras la turbulencia provocada por “Niño Goma”, “Turbando al Marrano” o “La Nada” canciones erigidas con guiños metaleros que se atreven a desafiar al head-banging. Si de experimentación se trata están tracks tan ‘incorrectamente normales’ como “Morir”, “Sado” o la instrumental “Ábreme las alas” tema que cierra el álbum de una manera tan desconcertante como fue el inicio.
“Canción acida” es el infaltable tema lento con el que puedes cerrar los ojos y mirar tus ideas, mientras la rítmica hace de guía en esa expedición hacia las mas acompasados bastimentos de tu interior. “La Mar” por su parte es la discordia, con sus loops de gaviotas crea un aire salitroso repleto de trópico, canción que de alguna manera te remite a los espasmos mas puertorriqueños de The Mars Volta, y que – dependiendo de tu predisposición – puedes disfrutar o puedes escucharla frunciendo el ceño.
Colaboran en esta placa, un sin numero de músicos que le dan ese particular sonido diverso a la obra. Una presentación digipack de lujo complementa este excelente producto que, además de todo incluye una espiritual manera de disfrutarlo, naipes creados para el efecto que te señalan que canciones son las que “el inconsciente” elige para ti. Una lúdica y mística forma de hacer que los escuchantes nos apropiemos aun más de la esencia y energía disgregada en estas canciones.

Si la diversidad no está hecha de prejuicios deberías escuchar este álbum despojado de preconcepciones y de acuerdo a lo que dedujimos, deberías ser capaz de disfrutarlo cómodamente y evaluarlo como lo que es, un espléndido disco de la nueva música ecuatoriana que, está hallando en esta contemporaneidad un sitio donde la experimentación confluya con la sencillez en favor de la armonía. Mamá soy Demente, 49 días Jugando en el Inconsciente, bien por ellos, bien por todos nosotros.

domingo 23 de octubre de 2011

Zoé nos trajo música de fondo, intimismo para las multitudes.

Por: El Musikólogo (Version Original)

Pocas veces he podido ver un despliegue de recursos, músicos e instrumentos tan enorme; Zoé se robó la película visual con su “Música de Fondo”. Antes esperábamos a Guardarraya y nos sorprendió no verlos salir a escena (de fuentes extraoficiales supimos que debido a la inamovible disposición de los instrumentos, los quiteños no pudieron tocar), y así, luego de la introducción animada en la pantalla, la oscuridad; y tras los reflectores: Chetes.

El mexicano viene ofreciendo su música desde mediados de los noventas, al frente de Zurdok, de Vaquero o como Chetes, se mostró mas bien sencillo, con su teclado un bajista y un percusionista y ofreció pocas versiones de sus temas mas conocidos, disfruté mucho su corto intro a la función, sin embargo aun había algunos confundidos asistentes que mientras yo coreaba el tema “Completamente” me preguntaron: disculpa ¿y ellos quienes son?; fue el presagio de lo que me temía.

El Show
Uno a uno salían los músicos y el publico (adolescente en gran número) se deshacía en gritos, el ultimo en salir fue – desde luego – León Larregui el cantante, convertido hoy por hoy en icono de la banda, al fin Zoé pisaba suelo ecuatoriano. Austero de palabras se dirigió solo dos veces a los asistentes, el resto fue show.

Pocas veces he podido ver un concierto tan agridulce. Me explico: La puesta en escena decía ¡maravíllate! La enorme pantalla de fondo con excelente apoyo visual, el juego de luces coordinadas con la banda (cosa que poco se practica en los shows locales), los cientos de instrumentos de todo tipo disgregados en el escenario, la magnifica disposición de los músicos con su sección cuerdas,  de vientos, doble sección de teclados y percusión, el guitarrista principal a la derecha del cantante bien ubicado al frente y en el medio, en el corazón del escenario la bellísima presencia de Lo Blondo engalanando aún más semejante generosidad visual que suponía una delicia para quienes nos asombramos con la música en vivo; sin embargo asistimos a ver un show preconcebido, todos fuimos a ver lo que ya habíamos visto previamente en casa, fuimos a la presentación de un disco en vivo que ya habíamos escuchado y que se interpreto a su estricto orden ni mas ni menos. Tan extraño y sin sorpresas, que era como si fueras a ver la mejor película del año pero ya te la han contado antes de entrar. Aceptamos las condiciones y dentro de ellas obviamente nada que reprochar a la banda.

Zoé sonó impecable, sonoramente envolvente, casi veinte músicos en escena y todos tenían su misión bien definida, nadie podía estar parado en las tablas sin tener un instrumento. Entre el humo de los cigarros vi manos en guitarras y bajos de todo tipo, mas de siete ejemplares de teclados, cornos franceses, trombones, violines, contrabajos, saxofones, banjos, mandolinas y los mas inimaginables elementos percusivos, desde diminutas maracas hasta enormes tambores y simpáticas jaulas de peces usadas para el efecto. León y Lo Blondo en cambio jugaban con sus voces y la electrónica computarizada, con extraños aparatos de loops, lo cual daba un unísono realmente espectacular. El frio recinto fue perfecto para la cantidad de asistentes, mas no para la acústica (a momentos podía escucharse mas a la gente coreando que a la propia banda) no se si por ello León Larregui tuvo un traspié y equivocó la letra en “Nada” disimulándolo con una sonrisa, quizá esa fue una de las poquísimas sorpresas de la noche.

Las sorpresas
La hermosa voz de Lo Blondo (vocalista de Hello Seahorses) a veces tan sutil a veces de theremin no tiene desperdicio y cuando hace de voz principal en partes de los temas solo queda espacio para deleitarse. Los músicos de apoyo, en cuerdas y brasses eran ecuatorianos. La estrofa de “Poli” cambió de perla: una mexicana por una ecuatoriana. El encore con “The Room” y una mística–electrónica versión del clásico bolero “Bésame Mucho” de Consuelo Velázquez Torres le dieron el final singular a una suerte de noche porfiada.

Peregrino final
Díganme nostálgico pero lo manifesté y me reitero, me hubiese gustado muchísimo más ver al Zoé de 2005, con un show más energético, electrónico y sorpresivo. No obstante, gracias a este concierto de intimismo para las multitudes vi caras de satisfacción (bordeando lágrimas) de muchos fans quizá los más nuevos, que me aventuro a decir no han escuchado mas allá del “Música de Fondo” ellos salieron extasiados. Atrás en cambio quedamos los “Rocanlovers” los que escuchamos a Zoé desde inicios del nuevo milenio, nosotros salimos sonrientes por un buen show y buena compañía (¡gracias amigos!) pero extrañamente disconformes, y eso justamente era lo que me temía.

FOTOS:

domingo 16 de octubre de 2011

Puscifer - Conditions Of My Parole [Reseña]

Calificacion
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Quiza habrá quien me contradiga pero Maynard James Keenan no puede despegarse de la genialidad; éste nuevo álbum suena a todo lo que él es, para definirlo con una palabra diré “impredecible”. Si el “V for Vagina” fue un experimento, el “Conditions Of My Parole” es el punto de confluencia por donde veremos llegar a los progresivos, a los electrónicos, a los metal alternativo, a los Tool, A Perfect Circle y compañía.

Dosis correcta de estilos y la amalgama se hace obsesiva, Puscifer se hizo “supercharged” y experimenta, pero no como en el primer álbum, ahora lo hace mas cerca del suelo y de las cuerdas, con el carisma que le otorga a las composiciones la voz de Maynard (pueden poner esas cuerdas vocales al servicio de quien sea y el resultado no dejaría de ser masterpiece) y una instrumentación mas humana y menos robotica.

“Tiny Monsters” me remite a ciertos pasajes de la electonica de principios de los noventa, mientras el bajo desafia a todos dándonos beats persistentes y rockeros; el primer tema es solo la plataforma de lanzamiento. “Green Valley” es MJK en estado puro, a momentos te recuerda al eMotive pero sin perder la vista de la avanzada simbiosis hombre-máquina que hace Puscifer, las voces se arriesgan, se juntan y te atrapan dejándote los ojos/oídos  abiertos hacia “Monsoons” transformada en la pieza experimental y art-rock. No han pasado ni diez minutos y aun lees en tu propio rostro “nada es lo que parece”, el intro de  “Telling Ghosts” funge de equilibrista entre el inicio relajado y el impacto musical que te espera al minuto 2, con ese resquicio entre experimental y “toolero”.

“Horizons” es la practicidad sin limites entre el rock contemporáneo y el ambient, el chill suave, medio tiempo, con el minimo de aburrimiento en la partitura. El single “Man Overboard” juega demasiado en serio a ser industrial y pasa la prueba con meritos , no solo por ese excelente video que acompaña la cancion sino porque ese ambiente futurista que la canción sugiere termina convenciendonos de estar realizando un viaje imaginario en el tiempo. “Toma” (mi favorita!) es envolvente, los primeros beats te atrapan de contado, la frase "took my dignity. Burned a lover so earned an enemy..." se vuelve un electro virus que una vez instalado no te da respiro mas que para volver a darle play. “The Rapture (Fear Is A Mind Killa Mix)” baja las revoluciones pero no la cabeza y Keenan nuevamente se erige como maestro de ceremonias, logrando notas largas y enigmaticas; “Conditions Of My Parole”, el tema que da nombre al disco es aun mas desconcertante con un loop que se convierte en un rock maleable y donde Puscifer demuestra que es mucho mas que un proyecto a ser tomado a la ligera.


“The Weaver”es quiza el mas “normal”de todos los tracks que bien podria ser un capitulo olvidado de A Perfect Circle, y labra un camino sinuoso para el atmosferico cierre con “Oceans” y ese artilugio country-krautrock acertadamente llamado “Tumbleweed”. Final de partida de ajedrez, cuando sabes que tenias a la mano todas las piezas con las que acabas de jugar, y sabes como termina, cuando lo unico predecible es que la pieza mas importante es la unica que queda en pie. “Conditions Of My Parole” va directo a mi lista de lo mejor del año 2011, eso si, lejos absolutamente de mi mentada predileccion por TOOL (los que me conocen lo saben). 

Portada bizarra, voz con con dueto femenino, ¿quieres algo mas? Puscifer no es una banda divagando en busca de una identidad, ni es un cantante en busca de realizacion egocentrica; Puscifer amigos, es pura creatividad. Señoras y señores regocijen sus oidos con este magnifico disco.

lunes 10 de octubre de 2011

Crónicas del Carpazo, música bajo techo.

Parecía una buena formula, sencilla pero ganadora: juntar en un mismo escenario a varias de las bandas más populares de una escena musical diversa. Sin embargo la formula no obtuvo la suficiente convocatoria como se habría esperado.  Ansiosos jóvenes llegaban para formar parte de este concierto denominado “El Carpazo” que anunciaba en el cartel a Sudakaya, Sal y Mileto, Rocola Bacalao y Mamá Vudú, apoyados con la presencia de otras bandas que vienen terciando su espacio a base de ofrecer buena música y ganar muchos adeptos a ella: Humanzee, Cadáver Exquisito y Spitual Lyric Sounds.

El concierto estaba anunciado a las 12h00. Poca gente y poco ánimo a ese momento, es cuestión de 30 a 60 minutos para empezar me dijeron, hasta tanto aproveché para hacer de ciudadano y pararme en una de las interminables filas bancarias. Cuando volví luego de los 60 minutos acordados, el contagiante ritmo de Humanzee ya podía escucharse al unísono con el estruendo de las turbinas de los aviones que pasaban constantemente sobre nuestras cabezas (el recinto del evento esta ubicado al pie del aeropuerto de Quito). (A última hora anunciaron la presencia de la banda Dimitri Bollocks, pero desconozco si abrieron el evento) Me atavié a un lado del escenario y me dejé llevar por las armonías repletas de funk, electrónica y  goce que disgregan los Stereo Humanzee, apoyados esta vez con el ex Motozen Alejandro Naranjo en guitarra. Algunos temas conocidos y una actuación mas bien corta, tuvo su toque especial en la colaboración de la banda con las cantantes del grupo Munn, una magnifica canción que arranco algarabía de las cerca de quinientas personas que calculo habían llegado hasta ese momento. Con esa propuesta tan alegre Humanzee están en camino de ser un icono del ritmo dentro esta nueva escena musical.
Cadáver Exquisito desde Guayaquil nos trajo una cortísima performance, trajes con llamativos colores y canciones que de a poco se están insertando en la gente, es la segunda vez que los veo en vivo y siguen pareciéndome una banda con mucho potencial aunque esta vez acusaron un problema con su guitarrista y no sonaron a plenitud, cumplieron sin despeinarse y la gente cantó, fin de la historia.

La primera banda “grande” salía a escena, Sal y Mileto despiertan encontrados sentires, están los nostálgicos (como yo) que los vimos en sus inicios, y está la nueva camada de adeptos casi adolescentes, que buscan mitigar sus arrestos con el poder que es capaz de desplegar este grupo. Un set que se viene repitiendo en sus ultimas actuaciones no me trajo sorpresas, quizá lo único especial fue que pudimos ver a Zak Icaza en la batería, el hijo del único miembro original de la banda de los hornos, el – ahora – cantante Igor Icaza. La inclusión de Zak no solo le da un sonido mucho mas clásico (el estilo del hijo es exacto al del padre, al interpretar con sobriedad, potencia y precisión el instrumento) a Sal y Mileto, sino que le da un atractivo adicional, al ver una nueva generación de músicos y publico mixturándose en uno, y perpetuando esta historia del rock, para algunos un tanto venida a menos.
Exceptuando “Aguanta” que pienso cumplió su ciclo y su cometido durante tantos años, sigo disfrutando de los temas viejos, de hecho el mejor momento fue la interpretación de “Resplandor”, sin embargo pienso que es hora de una renovación en el repertorio, para ello la banda tiene demasiado material de donde escoger, por otro lado los temas nuevos son musicalmente una tromba pero adolecen de ese elemento poético que fue el origen primigenio de la banda (creo que esto ya lo he mencionado en alguna otra reseña). Los “nuevos” Sal y Mileto, son quizá más rock libre que antes, y las canciones históricas aun hacen que la gente tenga ganas de algo de “mosh”, sigo respetando a esta banda como lo que es: leyenda.

¿Qué puede hacer un grupo que tiene casi veinte años de trayectoria y uno de los discos mas influyentes de la escena nacional? Salir y divertirse junto a la gente. Mamá Vudú han llegado al punto de hacer shows sencillos con canciones importantes, que son disfrutables y que dejan satisfecho a la mayoría, incluso esta vez se dieron el lujo de ofrecernos una versión del clásico “Estación Polar” que fue recibido con beneplácito, un show sin sobresaltos y sin monotonía, muy al sobrio estilo que han adquirido los Mamá Vudú, que nos hace pensar ¿Cuál será el siguiente paso en la carrera de la banda, y que horizontes musicales nos depara? El tiempo nos dará la respuesta.
Mientras me daba un respiro en las afueras de “El Carpazo” luego de visitar los stands de comida, adentro se podía escuchar las primeras canciones de Spiritual Lyric Sounds, es impresionante ver como ha crecido la aceptación hacia este grupo relativamente nuevo que mezcla algo de reggae, algo de dub, funk y hip hop. Calculo que para ese entonces, un poco más de mil doscientas personas se veían disgregadas en el interior de la estructura, una gran carpa negra que podía albergar a cuatro mil, coronada en el interior por un escenario lo bastante grande como para mirar las incidencias desde cualquier punto de la estructura. Caía la lluvia en la capital pero en el interior de “El Carpazo” la fiesta se prendía, y los Spiritual hacían cantar a un publico entregado, el hip hop no es el genero que mas disfruto, pero el ímpetu y el carácter de la banda hacen que uno se mueva casi involuntariamente al ritmo que proponen, al fin de cuentas unos saltos, sonrisas, gritos y algarabías a nadie le caen mal, ¿no es así? Spiritual Lyric Sounds amalgaman un público diverso que los apoya incondicionalmente. Buena actuación. El plato fuerte se vino con dos de las bandas con más seguidores en el país, primero fue el turno de Sudakaya que gracias a su reggae style, han cosechado tantos adeptos que se hacen incontables los gritos cuando salen a escena. El cantante, Guanaco, es un frontman probado y con tantas tablas que no le hace falta nada de esfuerzo meterse al publico en el bolsillo, canciones muy recordadas (Súper Girla) y otras un tanto mas nuevas (Salgo) desfilaron una tras otra y nadie podía dejar de saltar, a estas alturas el cansancio me empezaba a atacar y las canciones me empezaban a sonar tan similares que tuve que hacer un stop y darme un espumoso respiro fuera de la estructura, pero no era difícil adivinar que la fiesta continuaba adentro a ritmo de reggae dub y algo de ska. Los años siguen pasando y al contrario de lo que podría pensarse la gente no deja de recordar a Sudakaya, parecen esperar con ansias su siguiente concierto. Y ese mismo fenómeno acontece con la banda que cerro la jornada, Rocola Bacalao.
Un poco extraño no ver a los dos insignes creadores del concepto de la banda más “chimba del país” el guitarrista y cantante Iván Mendieta y el bajista Paolo Moncagata, pero de la extrañeza a lo musical no hay un resquicio de diferencia, la banda suena tan extravagante como siempre y contagiosa como nunca. Hay espacio para el ska, el rock, el dub y hasta la música de “banda” a lo ecuatoriano, hay espacio para los gritos, las vítores, el vacilón y las palabras de “grueso calibre” que a ritmo de la Rocola Bacalao pasan a ser simples “adjetivos”, hay espacio para un repertorio incansable de clásicos y hay espacio para admirar que calidad musical les sobra a este grupo de “freaks” que crecieron con las lides y el calendario sonoro, de tocar tanto y para tantos, que no es nada nuevo ni sorprendente ver como la gente baila y corea todas las canciones por mas descabelladas que parezcan las letras. Cierre del evento, con baile total.

¿Una odisea levantar un espectáculo de proporciones en donde es tan difícil hacerlo? La respuesta es obvia, pero propuestas como “El Carpazo” que llegan a ofrecer un buen espacio, dotado de buena infraestructura, con un excelente sonido siempre serán meritorias. Quizá hubo menos gente de la que se esperaba pero yo asumo que se debió al elevado costo de la entrada; para nuestro medio tomando en cuenta que se trataba de un evento de bandas locales – aunque estas sean aquilatadas – quizá hubiese sido mas sabio bajar el costo del boleto a favor de una mayor asistencia, y repito “quizá”, pues lo dice alguien que siempre fue muy malo con la matemáticas, pero muy alentado para disfrutar la buena música.

domingo 2 de octubre de 2011

Delicioso deja vu que me traes a Contravía

Era como llegar tarde a la repartición del tiempo, fue extraño cuando mi amigo Stalinsnasky me dijo “...concierto de Contravía!!” no puede ser...! pues si era.
Intensidad emocional, vivencial para alguien como yo que creció con esta música, que bebió los albores de la etapa musical del Kito de las Kalamidades, cuando no nos preocupábamos de las redes sociales, de los anchos de banda, ni de la catarsis del próximo 2012, cuando las pocas bandas ecuatorianas iban destacando sus propuestas a base de un trabajo quizá más difícil de lo es hoy, ahí estaba Contravía en una camada de bandas que se ataviaron en una grieta entre el rock, el pop, y el llamado “rock latino”, esa grieta la llamaron “Rock Urbano” altamente influenciado por la canción de autor y la trova y desde allí surgieron dos discos llenos de éxitos, videos giras nacionales reconocimientos y futura nostalgia.

Nostalgia que sentí luego de haber visto a este grupo por última vez quizá por 1997, entre una multitud, entre risas, licores y amistades que llenaban el parque la carolina y que este jueves 29 de septiembre volví a recordar mientras sonaba en un escenario más bien pequeño, aquella tonada de inicio de “Tu canción puede esperar”, “me pides que escriba una canción, que yo cante algo para vos...”; los hermanos Terán: Felipe y Pancho, conocidos músicos, productores, artistas de muchos años volvían a dar la cara al público juntos, como la banda que tanto significó para la música quiteña, para la música ecuatoriana.

Fue una lástima no poder contar con la participación de Jay Byron que era otro símbolo de la banda, esta vez los Contravía se presentaban para una audiencia diversa entre “famosos” de la farandulilla establishment capitalina, músicos de algunas bandas, curiosos, desentendidos y fieles nostálgicos como yo, que coreamos sin apuros, temas como “Músicos”, “Tapando el sol con un Dedo”, “Temporada Baja” y el clásico “Porque no ves si llueve en Tel-Aviv?” canción incrustada en la cultura nacional, que la encuentras en la radio de tu vecino, en la colección de Mp3 de tu novia o en el Karaoke del viernes por la noche.

En un show corto pero sentido, repasaron sus éxitos de una época como si se tratase del soundtrack del tiempo transcurrido, sus canciones mayormente románticas, ahora sonaban mucho más sentidas gracias a ese factor nostálgico que imperaba en el ambiente. Mientras saboreaba un Screwdriver de cortesía, rememoraba muchos momentos que pase escuchando “Solido” (1995) y “Luz de Fuga” (1997) y que compre en el irrisorio precio de 2 dólares cada uno.

Cuando Pancho Terán anunció el último tema, muchos queríamos detenernos en ese espacio musical-atemporal que se creó, pero era cierto, el concierto terminaba, hubo tiempo para un bis, un tema acústico compuesto por el propio Pancho, que consta en el segundo álbum de la banda y que también lo publicó en su primer álbum como solista llamado Vino y Ron, una canción a la cual le tengo mucho aprecio y que fue un cierre – para muchos – tremendamente emotivo.
Contravía fue una gran banda con influencias de blues, jazz, pop y rock quizá una de las mejores bandas que ha dado el país, y el privilegio de volver a verlos en vivo luego de tantos años, fue simplemente espectacular.
Gracias a todos lo que corearon la noche del jueves 29 de septiembre las canciones, gracias a mis amigos presentes y gracias a Contravía por haber sido parte de la historia musical del país, y devolvernos un espacio de tiempo, en una noche, aquel tiempo transcurrido.
Lástima que fue una época en la que aun no se popularizaba tanto la música de Ecuador.

sábado 3 de septiembre de 2011

Durga Vassago - Diente de Muerto [Reseña]

Calificacion
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Play y empiezas viaje en un crucero noise, mientras la – para algunos – conocida fuerza de "Furlesto" obnubila tus sentidos en esa incesante marea de sonoridades, una idea te ronda mientras escuchas este potente opening: ¿de que se trata todo esto?
El debut discográfico de Durga Vassago esta hecho de pura calidad musical, y la verdad esto se veía venir pues en los escenarios nos lo anticipaban a cada performance; con su actitud rabiosa, delirante puesta en escena e indescifrable sonido, cosechaban adeptos en cada concierto. En este 2011 al fin nos presentan “Diente de Muerto”, su arrollador larga duración que levantó enorme expectativa en mas de uno cuando fue anunciado; y sinceramente, no decepciona en lo mas mínimo.

Antes que nada, es necesario despojarse de cualquier pre-concepción sonora si no los has oído con anterioridad, y puede sonar a antítesis pero debes escuchar esta avalancha lo mas relajado posible, llegará el punto en el que obligatoriamente tendrás que menear tus sesos a ritmos desequilibrantes.

Si “Furlesto” te sacó de gravedad, “Pez + Hada” te llevara de la mano hacia ese circulo experimental que la banda agrega a su feroz música, de a poco te hará llegar nuevamente hacia un clímax disonante, con riffs crudos y velocidad. Los gritos, los gemidos y los guturales envueltos en retumbos convexos taladran tu percepción mientras te invitan, “Señoras y señores: sean bienvenidos al lugar donde no hay lugar, y ahora tenemos una oferta que usted no podrá rechazar, si muere ahora será recompensado con un par de luces implantadas en sus orbitas…”

El preámbulo aterrador a manera de intro denominado “(/&%)? 1”, te lleva hacia uno de los temas mas potentes, “Synthemesco puglio”, Cierras los ojos, y en tu mente las imágenes de vértigo surrealista se suceden una tras otra, y es que de esto se trata la música de Durga Vassago, imaginidad, crudeza que no acepta puritanismos eufónicos.
Se manifiesta lo versátil de esta grabación en un par de impensables temas lentos como “9 Reinas” (increíbles seis y medio minutos de puro feeling) y “Mere Lachaise” que progresa hasta convertirse en un rock cercano a un contundente metal.

Si llegaste hasta acá, debes prepararte para la verdadera pesadilla de cualquier amante del pop, la demente “Chin”, la absolutamente desconcertante “Angrust Ledome” y la vertiginosa e impactante “...Ouranoise” (mi favorita) proveerán mas gritos inconexos a tus oídos que si hubieses asistido a un partido de futbol en un estadio repleto y con una arbitro de ojos vendados; pura y cruda energía sin reservas. Mientras, piensas si aquellas referencias Death, Noise, Math y Experimental, serán solo coincidenciales.



"Carrussel" juega a ser la pieza discordante que ataca a tu psiquis y dices: esto ya lo había escuchado (tiene un ligero toque a The Mars Volta); este corto track es quizá la menos experimental y por ende la mas “digerible” del álbum, que da paso a esa amalgama de resonancias denominada “(/&%)? 2”. Para dejar en claro que este diverso álbum puede provocar miles de sensaciones, desde la extrañeza hasta el disfrute. El cierre, con Melman (me encantó esta canción como Colofón), a manera de soundtrack de film de terror cierra el circulo con extremo equilibrio.


Este excelente CD no solo cuenta con una presentación de lujo y arte onírico sino que el trabajo en producción es tremendamente resaltable, grabado en los mejores estudios de la capital (Graba, La Increíble Sociedad, Saicotron, Santiago Bayas Home’s) y una parte en Argentina, mezclado en Guayaquil y masterizado en USA, le han dado una prolijidad única, la experimentación sonora puede apreciarse en su real magnitud gracias al mencionado trabajo, nítido in extremis; cada cosa en su lugar y cada nota perfectamente capturada, (les invito a calzarse sus headphones al ritmo de esta producción) el esfuerzo que han invertido los miembros de Durga Vassago en este proyecto es loable por donde se lo mire, y el resultado es altamente recomendable.

Después de realizar más de una vez este viaje roller-coaster-noise algo me queda claro; para hacer música como la de Durga Vassago no solo hay que ser excelente músico, sino hay que saber soñar lo real, con cruda irrealidad.

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